Iba a empezar hablando sobre el reto mental que me suponía volver a sentarme a escribir sobre Star Wars desde que dejara mi canal de Youtube hace muchos años. Pero acabo de usar el buscador y me he dado cuenta de que ya comenté algunas cosillas sobre Skeleton Crew tiempo atrás. Será la edad. Será que cada vez ando más tibio con la saga. Será que tengo miedo de decir lo más minimo sobre Star Wars en redes porque las respuestas que pueden volverme van a ser de todo tipo menos templadas, reflexionadas, y muchísimo menos educadas.

Al final, es como volver a casa. He empezado a ver Maul: Shadow Lord y la sensación ha sido de familiaridad absoluta. Luego me ha bastado con ver un par de comentarios donde sea (de verdad que no tengo ni idea de dónde, porque mis redes están extremadamente curadas) y esa sensación de «dios mio, ahí vamos de nuevo». Todo se reduce a la «verdadera esencia» (ya me dirás tu como destilas algo digno de ese calificativo en una franquicia tan extremadamente multifacética como Star Wars) o todo bebe del «nada es como antes». No existe el término medio, no existe la opinión madurada. Sólo existe, como diría el sabio: «que tan fan de Star Wars no serás si te gusta Star Wars«. Me pone muy triste que una frase tan divertida sea tan cierta.

Pero es verdad que las sensaciones que me recorren mientras pienso en lo que ha supuesto para mi Maul: Shadow Lord (y me considero una persona emocionalmente muy ligado a la saga) se encuentran dentro de la tibiedad más absoluta. Me he entretenido. Ha habido momentos donde me he levantado del asiento como DiCaprio, y muchos otros donde me he sorprendido mirando la hora (porque el móvil no se debería mirar nunca). Y es que hay veces, que si no me encuentro rompiéndome la camisa por Star Wars, siento por detro la nociva sensación de que ya no me interesa la saga, de que estoy desencantado. Y de que como ya no me lanzo corriendo a por todos los cómics, libros o videojuegos, ya no soy un fan «de verdad».

Los que se pelean, se desean… o algo así era…

Cucha, con lo que yo he sido…

Al final, todo eso no son más que ecos dichos por otra gente que a base de machacar durante años consiguieron permear más de lo deseable. Y aunque uno se lave y frote fuerte. Parece que le olor nunca terminará de irse. ¿Qué pena, verdad? Y no tiene nada que ver con la calidad de ninguna serie. Ni con que la franquicia tenga que venir a salvarla nadie. Ni Filoni ni Favreau son dioses (y ojalá poder hablar con más libertad para, literalmente, demostrar esto EMPÍRICAMENTE). Ni aquellos que aquellos que hacen cosas que a ti no te gustan, José Luis, resulta que no tienen amor ni respeto por tu juguete.

Maul: Shadow Lord es literalmente esto. Un ejemplo magnífico de algo pergeñado por su Santidad David Filoni. Y a mi que me perdonen. Pero más allá de cumplir con la función de llenar un hueco pendiente de completarse desde hace años; no le veo mayor interés. Se trata de una historia que hemos visto (dentro de la propia Star Wars, precisamente) decenas de veces. Que sí, que salen dos Inquisidores guapardos de la leche. Y que uno de ellos es el de Ahsoka y el otro el de Relatos del Imperio. Y que lllo las espadas de colores, que están to guapas… Pero que no se trata del cartucho mejor gastado del señor del sombrero, eso ya se puede poner quien quiera como quiera que no veo por donde se puede siquiera empezar a debatir.

Y no pasa absolutamente nada. No es malo. Igual que eso no convierte a la serie en algo automáticamente defectuoso. Tiene otras virtudes. El simple hecho, como decía hace varias líneas, de ofrecernos la oportunidad de volver a casa durante unas semanas. Porque esa extraña felicidad, nos guste más o menos lo que tenemos delante, es algo que siempre me recorre el pecho. Y si a ti no te ocurre, yo que se, chico. Lo de siempre. Ve a hacertelo mirar. Porque si te hace más feliz que no se intenten hacer cosas nuevas con aquello que te gusta, pues creo que tienes un problema bastante serio. Empatía, sentido común, una edad mental de un único dígito…

Inquisidor que sale, que no hace el helicoptero con el sable, semana que dejo de hablarle a Filoni, es que no hay más…

Lo que viene siendo estar encabronado, pero calmado.

La serie tiene muchos puntos fuertes. Que nadie me malinterprete. Lo siento pero son demasiados años recibiendo cada vez que abro la boca. Ostias, que todavía sales a hablar de The Mandalorian & Grogu y salta algún lumbrera que si noequé del Episodio IX… Mira. Viendo lo que era el personaje de Maul, que es lo que suelen ser todos los malos de Star Wars siempre: es decir, unos flipaos con pintas molonas que mueren en menos de dos películas de la forma más estúpida (te desafio a que me contradigas si tienes narices: Grievous, Maul, Boba Fett, Phasma, Dooku…). A los que encima hay que resucitar para luego darles un poquito de una profundidad que sorprendentemente, todos vamos a asociar a su paupérrima aparición en pantalla…

Que me disperso. Es muy interesante lo que han hecho con el personaje con el paso del tiempo. Me ALUCINA no sabéis como, cada vez que veo al perro rabioso que se las hizo pasar canutas (en una única escena) a Obi-Wan y Qui-Gon siendo (no de repente, sí con el paso del tiempo) la voz de la razon, un dechado de contención y serenidad. La interpretación de Sam Witwer es encomiable. Artísticamente la serie es una locura. Con todas las texturas de la totalidad de los modelados dibujadas a mano. Es que hasta los efectos de partículas parecen pintados. Y no hablemos de los fondos que parecen acuarelas todo el rato. De hecho, es tan bonito todo, que a mi particularmente llega un momento que me empalaga. Será que como buen padre de dos hijas es una serie que he visto cansado en su totalidad. Pero había momentos que no me quedaba claro donde acababa una figura y empezaba el fondo. Nimiedades, la serie es estilísticamente preciosa.

Las escenas de acción también estan muy interesantes (especialmente para los amantes del espadeo luminoso). Y pese a que la mayoría de nuevos personajes son relativamente olvidables. Hay un par de ellos que si que me parecen una incorporación destacable (y que espero que tengan su correspondiente carta en Star Wars Unlimited próximamente). Especialmente Devon. La que se está comprando todas las papeletas para la rifa de ser la nueva Darth Talon (salvo que afortunadamente, Lucasfilm dejó atrás los 2000 y diferenció madurez de adultez). De verdad, no soy capaz de dar una de cal sin sacar la otra de arena (nunca he sabido cual es cual). Maul: Shadow Lord es lo que suelen ser el 80% de los productos de Star Wars. Entretenimiento sin complicaciones, cortito, y al pié.

Tendencias