Siempre que me siento a hablar de los mitos de Lovecraft, me encuentro irremediablemente con la polémica. Entiendo parcialmente por qué. La iconografía resultante de sus relatos es tan poderosa como el mito del vampiro o del hombre lobo. Seres como los Profundos, o los todopoderosos Primigenios han trascendido su medio de origen y lentamente (sorprendentemente, sobre todo, de la mano del rol y los juegos de mesa) van permeando el imaginario colectivo. Y al igual que los monstruos clásicos, van mutando, transformandose en algo adaptable a los tiempos que corren.

La gente suele decir que los Mitos son super interesantes, pero que Lovecraft escribía muy mal. Yo creo que aunque quizás haya algo de verdad detrás de esta afirmación, lo que realmente esconde es el complejo de no ser capaz de soportar y asumir cierto tipo de narración. A fin de cuentas, el autor de Providence apelaba a un tipo de horror (quizás más digerible en su época) muy peculiar y a la vez contradictorio, puesto que nos presenta horrores inenarrables que a la vez permanecen completamente ocultos y escondidos. Estas criaturas son maravillosas como antagonistas de divertimentos tales como videojuegos o juegos de tablero. Pero desgraciadamente, en el terreno intermedio de la narración cinematográfica, nunca han disfrutado de obras a la altura de la calidad de material original, precisamente por la dificultad a la hora de trasladar ese tipo de horror.

Sí, historias como La Sombra sobre Innsmouth suelen ser las más adaptadas, porque su literalidad permite trasladar al menos el argumento de su obra con cierta soltura. Pero en cuanto intentamos escarbar algo más, nos solemos encontrar con las mismas trabas. Un terror que realmente no asusta, derivando mucho más hacia la aventura (esto no es malo, simplemente digo que es algo que ocurre) y donde al final el misterio siempre ronda en torno a una secta que desea traer de vuelta un mal ancestral. Quizás sean obras que se inspiran de forma más tangencial en los Mitos, como la primera temporada de True Detective o la francesa Evolution, suelen acertar mejor en la diana al centrarse en ofrecernos determinadas ambientaciones y sensaciones (que si que nos provocan inquietud o desasosiego) en lugar de intentar trasladar de forma más literal los relatos de Lovecraft.

Macarena, en esta película, esta monísima, porque lo esta. Pero el estilismo que me gasta…

Depende.

Mi mención previa a La Sombra sobre Innsmouth no es baladí. Probablemente sea uno de los relatos más adaptados de los Mitos. Y no es casualidad, ya que su trama es quizás, la más simple de adaptar al medio del cine, y conseguir provocar algo de miedo (si no al menos angustia). A fin y al cabo, cuenta con tropos muy similares a los del zombie, o los pueblos malditos (Los chicos del maiz, El pueblo de los malditos…). Nuestro protagonista llega a un pueblo relativamente aislado, donde descubre que sus habitantes no son lo que parecen y tiene que agenciarselas durante toda la noche para escapar de ellos y acabar convirtiendose en el sacrificio ritual de turno (con girito final sorpresa/no tanto porque ya se anuncia desde el principio).

Que narices. La historia funciona. Si los zombies funcionan, pues zombies-pescailla, funcionan mejor. Que al final Capcom se montó todo un Resident Evil (el 4) en torno a una idea más o menos similar a esta. Y mire ustéd que decidieron ambientarlo en el norte de España. Lo que nos lleva a esta Dagon: La Secta del Mar. Y es que no hay nada que huela más a Profundo, que la costa Cantábrica. Y si queremos afinar el tiro, la miña terra galega lo borda como nadie. Cualquier pueblecito pesquero. De esos de tres docenas de casas alrededor de una iglesia y un pueblo con barcas pesqueras, podría ser el Innsmouth perfecto del relato lovecraftiano.

Algo que claramente pensaron los artífices de la iniciativa Fantastic Factory (una productora dedicada a hacer cine de terror y fantástico de no demasiado presupuesto, pero amparado con repartos y directores internacionales a fin de aumentar su alcance sin romper demasiado el presupuesto). El relato original tiene buenos mimbres, y la ambientación es inmejorable. Asi que con poco, dificil sería meter la pata. ¿Consiguieron hacer una película a la altura del material original? Bueno, pues depende.

Te echamos de menos, Maestro, y sobre todo, echamos de menos tu voz…

Na película, cousas boas, habelas hailas, coma as meigas

Como digo, ya sólo por la ambientación, la película podríamos decir que es inmejorable. Brilla mucho más cuando estamos en decorado natural que cuando pasamos a plató. Pero al final todo tiene una cohesión estilistica que sienta de maravilla al relato. La historia del mismo, como digo, tiene la ventaja de que funciona, pero a la vez no tiene tampoco demasiada profundidad (pun intended). Pero oigan, se deja ver bien. Pero claro, nos topamos con el reparto… y ya las cosas empiezan a chirriar.

Baste decir, que el único que se salva de la quema, es Paco Rabal, que en su último papel antes de morir nos ofrece una interpretación maravillosa. A caballo entre el castellano, el gallego y el inglés. Desgraciadamente deja en evidencia las carencias del resto de interpretes. Y miren ustedes que Macarena Gomez es una actriz estupenda y no es ajena al cine de terror. Y aquí esta muy guapa y jovencita la muchacha. Pero Dagon no consigue sacudirse en ningún momento ese aroma (por otra parte, estoy seguro de que completamente consciente) de película de terror menor, de serie B, de eso que ahora estaría muy cerca de lo que ha venido en denominarse como cine «cutre» pero sin pretender serlo.

Visualmente la película no aguanta demasiado bien, los pocos efectos digitales que incorpora la cinta eran cutres en su momento, y no han envejecido mucho mejor con el paso del tiempo. Aquellos más prácticos, pues asumiendo que son lo que son y buscan lo que buscan, si que ofrecen más consistencia. Y el guión, pues hace lo que puede con lo que tiene y no lo hace mal. A fin de cuentas, es la historia de una persecución, de manera que nadie debería de sorprenderse si el protagonista se recorre pueblo arriba, pueblo abajo repetidamente intentando salir del mismo mientras poco a poco se va desvelando un misterio, que realmente nos importa poco o nada. Se trata finalmente, de una película entretenida, que no debería ser juzgada por un baremo que no le corresponde, y que dentro del mismo cumple con cierta nota y no aspira a mucho más.

Tendencias