El tiempo vuela cuando te lo pasas bien. Me lo debo de estar pasando de miedo trabajando, porque no me da la vida para prácticamente nada. Lo cual, por supuesto, es una exageración. Pero como cualquier afirmación que inflama la realidad, algo de verdad reside en su interior. Echaba de menos sentarme a escribir. Añoraba recomendar alguna cosa a ese desierto en el que predico. Pero sobre todo, empezaba a necesitar ya poder sentarme a reflexionar un rato, a solas con mis pensamientos, sobre el ocio que me sobrevuela diariamente.

No voy a realizar un artículo contando mi vida reciente, eso no tiene interés ni siquiera para mi mismo. Pero si que es relevante para aclarar por qué el retorno se realiza con una obra tan peculiar como The Chaotix Case Files. Tan especial resulta este producto que he tenido que crear una nueva categoría para poder clasificarlo en esta web. Una categoría que ni siquiera se le termina de ajustar correctamente, pero que tendrá que valer en previsión de ciertos temas con los que me apetece tirarme a un fango que no termino de tener muy claro cuanto cubre.

Sonic the Hedgehog presents: The Chaotix Case Files, además de tener un título innecesariamente largo, es una ¿audioserie? basada en los personajes del videojuego de SEGA. Aunque si bien ese es su origen, podría decir que quizás la base para esta propuesta sea más bien su versión en viñetas. El cómic que se lleva publicando desde 2018 (madre mia, me he mareado) en paralelo a los últimos videojuegos; y que ha venido un poco a sentar las bases de cual es la trama que los rodea. No sólo eso, ha sido el lugar de nacimiento de algunos personajes nuevos extremadamente carismáticos (mis queridas Tangle & Whisper, por ejemplo). Y se ha convertido en un refugio en el que no esperar nada revolucionario, pero pasar siempre un rato agradable en compañía de viejos conocidos.

Como todas las historias de detectives, todo empieza con una misteriosa mujer…

Era una noche como cualquier otra… hasta que alguien cruzó esa puerta…

De manera que la propuesta que nos ofrece The Chaotix Chase Files no es más que un nuevo arco argumental del cómic, pero esta vez en versión ¿audiolibro?. De verdad que no se como definirlo, la plataforma donde lo he estado escuchando la incluye en su catálogo de podcasts. Y al final es similar a un audiolibro como cualquier otro, pero está seriada en ocho estupendos episodios de aproximadamente media horita de duración. Asi que supongo que quizas, el termino radionovela (rememorando épocas pasadas) se le ajusta con mayor acierto.

Lo más soprendente, es que una cosa que empecé a escuchar por las risas y por el «a ver que narices hacen, si esto no da pa tanto», se ha convertido durante un par de meses en uno de mis momentos favoritos de la semana, por la mañana, de camino al trabajo. De nuevo, hablamos de trozos de pastel. Hablamos de momentos felices. De lugares seguros en los que refugiarnos de una realidad que nos apisona con fuerza. Y aún así, no puedo evitar pensar que en The Chaotix Case Files hay algo más escondido. Algo de denota saber hacer y buen gusto.

No soy muy aficionado a escuchar audiolibros, suelo perder la concentración a mitad de narración y para cuando me quiero dar cuenta llevo veinte minutos oyendo sin escuchar y me toca esta rebobinando para retomar el hilo. La duración de este producto es perfecta para mi mente cansada. Pero no solo eso, cuando estamos escuchando un audiolibro (salvo que haya sido diseñado expresamente a tal efecto) al final estamos asistiendo ante una versión leída en voz alta de algo que generalmente consumiríamos de forma introspectiva. Sin embargo, en este caso, al haber sido creada con la escucha en mente, la narrativa de Chaotix Case Files es muy diferente a un audiolibro convencional. Si, a todos les añaden efectos sonoros que enriquecen la escucha. No me refiero únicamente a eso. Los propios diálogos suelen ser descriptivos de la situación, y en ocasiones el atento escuchante podrá descubrir algún truco que otro para hacer funcionar el avance de una serie que no podemos ver, únicamente oír.

No serán pocos los personajes invitados en cada episodio, y todos ellos bien recibidos…

Iba limpio, afeitado y sobrio…

La elección del grupo de detectives, y en concreto de Vector, el cocodrilo como narrador no es baladí. El género de detectives es famoso por sus monólogos internos en los que se narra la trama conforme la vemos en pantalla. Y sirve de una forma deliciosa (aún siendo extremadamente cursi el adjetivo) para hacer humor y parodia del género. No son pocas las veces que me he sorprendido sonriendo como un bobo con determinada sorpresa. Que me he ilusionado por oir por primera vez a ciertos personajes a los que únicamente había leído. O algunos gags con los que de verdad me he reído a carcajada limpia. Y de nuevo me permito el lujo de recordar que no somos tazas y que no todo tiene que dejar poso, al rato de entrar al trabajo ya había olvidado lo que acababa de escuchar, y no pasa nada.

No pasa nada, porque a la semana siguiente el movil me recordaba que era el momento de seguir intentando resolver el misterio. Y durante media hora de desplazamiento no existía nada más. Está muy bien que reflexionemos sobre lo que consumimos, y que no nos limitemos a fagocitar el arte para luego cagarlo con una opinión rápida, apresurada e irreflexiva. Pero tampoco tenemos que olvidar que consumimos ocio para divertirnos, para desconectar del tiempo que no es de ocio (es decir, el de trabajo o de llevar a cabo las responsabilidades con las que nos obsequia la vida adulta). Ni más ni menos.

Cierto es, que The Chaotix Case Files es café para cafeteros. Sin que esto implique la pedantería que últimamente parece aplicarse a la expresión. Es un capítulo más de un universo que si no conoces, puede que te entretenga, o puede que no te ofrezca ningún asidero emocional al que apoyarte. Y también, desgraciadamente para muchos, nos encontramos ante una obra que está realizada completamente en inglés, y a la que no creo que le vayan a dedicar mucho esfuerzo en localizar a otros idiomas. Aún así, creo de verdad que los actores de voz realizan un papel magnífico, con todos los personajes perfectamente reconocibles. No únicamente entre ellos, si no con sus contrapartidas en videojuego. La historia es entretenida y el misterio es la excusa para sentarnos a jugar, realmente no es el mejor reclamo. Aunque si eres veterano, seguramente tuvieras alguna quiniela de quién podría ser el ladrón, y lo mismo te sorprendiste como yo al descubrir su identidad…

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